ERGO

“La justicia” a manos de los gobernados
es consecuencia de un Estado Fallido

#ColumnaErgo

Por Daniel Guerrero
EL DERECHO PENAL tiene su fundamento etimológico, social y político en el latinismo “Ius Puniendi”, que como tal significa “el derecho a castigar”. El cual surgió a partir de que las comunidades sociales comenzaron a organizarse políticamente, derivado, de la necesidad de administrar un adecuado castigo para las personas que cometieron alguna conducta lesiva en contra del prójimo y sus bienes, evitando así que los gobernados recurran a la Autotutela, es decir la “justicia” por propia mano, que trae aparejada una venganza desproporcionada. Así pues, el Estado arrebata y guarda para sí la legitimación de la violencia a través de sus Poderes e instituciones diseñadas para ello, teniendo la responsabilidad de garantizar la protección a las personas y su patrimonio, y al mismo tiempo llevar a los tribunales a aquellos que violen un bien jurídico tutelado ajeno…
ASÍ PUES, el Derecho Penal en sus aspectos sustantivo y procesal, lo único que hará será aplicar una pena, para la persona a la que se le demuestre en Juicio que cometió una conducta tipificada como delito en una norma vigente. Pero el Derecho Penal no solucionará otros aspectos sociales, ni tampoco será la solución para combatir la delincuencia. Para ello, existen las corporaciones civiles, las policías son las encargadas de prevenir y reaccionar ante las conductas delictivas, son ellas las que deben garantizar la paz y tranquilidad en las calles, o por lo menos. Nunca se le podrá leer la mente a un criminal, pero sí se puede reaccionar oportunamente, para ello se requiere equipamiento y capacitación continua e intensa…
¿Pero qué pasa cuando fallan las policías y fallan los operadores del Derecho Penal?, Cuando el Estado es incapaz de hacer vale el propio Estado de Derecho, cuando los Gobernadores, Presidentes Municipales, Secretarios de Seguridad, Fiscales, Ministerios Públicos, Jueces se ven rebasados y no son capaces de responder ante los constantes hechos criminales, y no me refiero únicamente a los delitos de alto impacto, sino a los “menores”, esos que padecen todos los días en las calles los gobernados. Pues, irremediablemente tendremos como resultado que las víctimas recurrirán a la Autotutela, a la “justicia por propia mano”, trayendo como consecuencia una venganza desproporcionada, ya que además hay que señalar, no todas las personas saben de Leyes, no todos conocen el límite de la legítima defensa, sin tomar en cuenta que las emociones juegan un papel importante en la comisión de las conductas, y una persona enojada, cansada, harta de la impunidad, no reparará en sacar todas esas frustraciones si le ponen a un delincuente por delante…
EL CASO DEL “Ratero de la Combi”, es el vivo bosquejo de lo anterior. La gente en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México y Estado de México, ya no cree en el Estado Garante, la gente ya no cree en el Derecho Penal ni en las políticas criminales. La culpa no es de ellos, ¿cómo podrá tener culpabilidad la víctima?, si la golpiza se derivó de una conducta criminal, algo repetitivo de lo cual la sociedad mexiquense está harta, el mensaje es contundente, “¡No más ratas!”. ¿Qué otro resultado esperaban las autoridades mexiquenses?…

La “justicia por propia mano” trae como consecuencia una venganza desproporcionada
 
EN TODO el país, prevalecen comunidades y municipios que padecen el yugo de la delincuencia, a tal grado que existen lugares en los que no hay policías ni jueces calificadores, los grupos criminales y sus líderes son quienes “imparten justicia”. En Zacatecas, por ejemplo, vecinos de Pinos, están padeciendo la hora más obscura de la noche, los integrantes del crimen organizado tienen a su merced a la policía municipal y han asumido el control de la “justicia”. Si una persona sufre una afectación en su patrimonio y acude a la policía municipal, de entrada los mismos uniformados lo intimidan para que no ponga denuncia, tienen que recurrir a los propios criminales para que estos les “resuelvan sus asuntos”, del mismo modo, prácticamente todos los ganaderos, comerciantes y empresarios han sido secuestrados, y quienes han corrido con la suerte de ser liberados viven presos del miedo, su vida está condenada a la sumisión y a entregar sus ganancias a los criminales. Aquí aprovechamos para hacer un llamado a la Guardia Nacional y a la SEDENA para que pongan atención en nuestros hermanos zacatecanos de aquella zona y otras comunidades, simple y sencillamente ya no hallan qué hacer…

Comunidades y municipios que padecen el yugo de la delincuencia
 
AQUÍ EN AGUASCALIENTES, afortunadamente nuestras autoridades están decididas a no permitir ningún escenario de ese tipo. La situación en Calvillo, que desde éste espacio la abordamos y expusimos antes que nadie, nos ha dado la credibilidad para hablar del tema. Ahora, Policía Ministerial, Policía Estatal, Guardia Nacional y SEDENA han tomado aquel municipio, por la carretera van y vienen patrullas, en las mañanas, en las tardes y en las noches hay recorridos, puntos de revisión y operativos. No hay que olvidar las palabras que un día dijo don Felipe Calderón: “La ley no es la de los criminales, la Ley es la que nos damos los mexicanos”.
POR LO pronto recuerde amable Lector, que los corruptos y las moscas se matan del mismo modo: “a periodicazos”, estamos pendientes.

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